Eneagrama, una herramienta práctica para la vida.

Toda mi vida me ha fascinado por qué las personas se comportan como lo hacen, así como el reto que supone ayudarlas a cambiar. Desde el principio de mi carrera, tanto en mis años de Facultad como en los de práctica profesional, rechacé el paradigma psicoanalítico y su teoría determinista que sostiene que la vida de una persona depende de las experiencias que haya tenido en su primera infancia, y que el cambio es un proceso largo y complejo. Yo creía y creo en el paradigma humanista, que defiende que controlamos nuestro destino y que siempre podemos tomar decisiones.

Para tomar las mejores decisiones y vivir una vida en equilibrio es imprescindible tener un alto grado de conocimiento de uno mismo. Tal y como dijo William Shakespeare,

“De todos los conocimientos posibles, el más sano y útil es conocerse a uno mismo”.

Conozco multitud de técnicas y herramientas de autoconocimiento y desarrollo personal, pero sin duda, el Eneagrama me cautivó desde el principio. Ya hace más de 10 años que llegó a mis manos el libro de D.R Riso y R. Hudson de “La sabiduría del eneagrama”, aportándome una interesantísima y nueva visión acerca del comportamiento humano; desde entonces, mi curiosidad ha sido tal que he leído/estudiado una gran cantidad de libros sobre esta temática, integrando el conocimiento adquirido con  mi actual quehacer profesional y por supuesto, con mi quehacer personal.

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Cuando las personas de mi entorno, ya sean clientes, amigos o conocidos, me escuchan hablar de él, quedan sorprendidos por la aparente simpleza del método a la vez que fascinados por la precisión de las descripciones acerca de los distintos tipos de personalidad. Obviamente, lo primero que les explico es en qué consiste en este método o herramienta; a mí me gusta definirlo de una forma breve y sencilla:

Se trata de un sistema que estudia las diferencias entre las personas y que clasifica a los seres humanos en 9 tipos de personalidad. Estos 9 tipos se organizan en un diagrama de 9 puntos conformando una figura geomética denominada “Eneagrama”. Todos tenemos rasgos pertenecientes a los 9 tipos, pero en diversas proporciones, y normalmente domina un tipo sobre los demás. Este tipo dominante es nuestro estilo de personalidad eneagrámico.

En contraste con muchos enfoques simplistas del coaching que se practican en la actualidad, el eneagrama nos ofrece un mapa detallado de nuestra personalidad: nuestros puntos fuertes y débiles, nuestras necesidades, temores y potencialidades. Es un magnífico instrumento para todo aquel que desee crecer como persona y alejarse del conformismo.

Y algo muy muy IMPORTANTE que no quiero pasar por alto es que, para hacer buen uso de esta herramienta, tenemos que tener claro desde YA que en absoluto se trata de un sistema de etiquetado donde la persona conoce su eneatipo y se queda únicamente con la descripción del mismo como si de su signo zodiacal se tratara. Es algo mucho más complejo (que no complicado) y como decía, orientado al crecimiento y desarrollo personal. Bien entendido, supone una poderosa herramienta de desarrollo personal, una oportunidad de conocernos, que nos lleve de la inconsciencia a la conciencia y que nos permita liberarnos de las ataduras que nos amarran.

Puesto que sirve para conocernos, también sirve para conocer a los demás; desde esta visión, conozco profesionales de otros sectores, como por ejemplo los community managers, que hacen uso de esta herramienta para conocer mejor a sus clientes (reales o potenciales) y comunicarse con ellos a través de las redes sociales de una manera más cercana y eficaz. Al fin y al cabo, cada uno de nosotros recepciona el mismo mensaje de una forma diferente en función de nuestro tipo de personalidad.

En próximos post profundizaré sobre este y otros aspectos del Eneagrama. Hablaré del procedimiento para identificar nuestro eneatipo, las características de cada uno de ellos, su miedo básico, su deseo básico y sus distorsiones, y como no, de mis experiencias personales tras haberlo puesto en práctica.

Y ahora dime… ¿Conocías algo sobre este interesante sistema? ¿Qué opinión te merece?

¡Gracias de antemano por compartir tus ideas y por difundir mi post!